La tarjeta bancaria
La primera tarjeta nació en 1957 en los Estados Unidos: la tarjeta Diners Club, seguida por las tarjetas American Express y Visa.
Las primeras tarjetas de pago aparecen en Europa una decena de años más tarde.
En la actualidad, existe una gama muy variada de tarjetas bancarias.
Puede interesarle conocer algunos principios relacionados con el tema de las tarjetas con el fin de elegir la que más le convenga.
El funcionamiento de la tarjeta bancaria
Las tarjetas bancarias son emitidas por dos grandes redes:
- la red Visa, que agrupa un 50% de todas las tarjetas de pago que circulan en el mundo
- la red Eurocard Mastercard, que tiene un 41% del mercado.
Las sociedades que emiten las tarjetas están vinculadas por contrato con:
— el titular de la tarjeta,
— el comerciante o prestador de servicio, el cual acepta la tarjeta como medio de pago.
En el momento que la entidad bancaria les conceda una tarjeta, firma un contrato que establece los derechos y obligaciones de cada una de las partes.
Por otra parte, pueden aplicarse a estas relaciones contractuales las disposiciones legales propias de cada país.
Las distintas tarjetas bancarias
Existe una gran diversidad de tarjetas bancarias.
En primer lugar se distingue entre:
- Tarjeta de débito: aquella tarjeta que al utilizarla carga directa e inmediatamente el importe en la cuenta bancaria asociada.
- Tarjeta de crédito: aquella tarjeta que dispone de un crédito a cargo del cual se realizan los pagos, los cuales se cargan en la cuenta asociada al cabo de un tiempo (normalmente, un mes).
- Por otra parte, la tarjeta puede ser Nacional, para realizar pagos en su país o Internacional, para realizar pagos en su país y fuera de él.
- Por último, algunas tarjetas de prestigio, como la tarjeta Oro de Visa o de Mastercard, ofrecen servicios privilegiados: seguros, asistencias, etc.
Sea cual sea la tarjeta, presenta un coste que varía según las entidades y según el tipo de tarjeta.
Principios de utilización
A pesar de su diversidad, las tarjetas bancarias funcionan según algunos principios comunes.
- Por parte de las entidades emisoras: Su banco o caja puede negarse a concederle una tarjeta bancaria después de revisar cómo gestiona su cuenta. Aunque ya sea el propietario de una tarjeta, su entidad puede retirársela en caso de utilización indebida.
- Por otra parte, los poseedores de una tarjeta deben: pagar las comisiones anuales, guardar de forma confidencial su número secreto.
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