Tengo dificultades de pago, ¿qué puedo hacer?
Despido, accidente, muertes o abandono del cónyuge..., tantos acontecimientos pueden poner en peligro el equilibrio de su presupuesto.
Cuando se da cuenta que no podrá cumplir con sus vencimientos, la peor de las soluciones consiste en no hacer nada y dejar que la situación se deteriore...
Negociar con sus acreedores moratorias o una disminución de su deuda puede poner freno a la espiral que conduce, antes o después, al sobreendeudamiento.
Las páginas siguientes les proporcionarán medios para actuar y reaccionar en tales situaciones, indicándoles a quién dirigirse y cómo actuar.
Enunciado de las soluciones

Cuando a raíz de un acontecimiento doloroso e imprevisto, no llegan a hacer frente a sus compromisos, deben reaccionar sin demora y evitar eludir aún más sus dificultades financieras para evitar las penalizaciones por demora.
¿Cómo proceder?
Busque un acuerdo amistoso con sus acreedores. Analice si sus dificultades son momentáneas o duraderas.
- Son momentáneas cuando el dinero llega pero no lo hace en la fecha prevista (retraso en la percepción del salario por ejemplo). En este caso, pueden pedir un aplazamiento del vencimiento de algunas semanas o su presentación en 2 ó 3 veces.
- Son duraderas ya que se deben a una reducción de recursos debido a la pérdida de su empleo. Pueden entonces solicitar una reprogramación de la deuda con prolongación de la duración del crédito.
En la medida de lo posible, expongan su situación a su entidad financiera y busquen propuestas de solución.
Es importante saber que... La entidad de crédito no se ve nunca obligada a aceptar su solicitud. Por lo tanto, es inútil llegar a las manos.
Si finalmente aceptan la operación, sepa que tendrá un coste: en efecto, el establecimiento prestará un servicio que facturará en forma de intereses o indemnizaciones. Intente negociar un tipo de interés bajo. En caso de acuerdo, exija un escrito que contemple las nuevas condiciones de reembolso de su crédito.
Son incapaces de cumplir con los reembolsos de su (o sus) crédito(s) y su banquero se niega a concederles moratorias. Las reglamentaciones nacionales pueden establecer procedimientos que les permitan no hundirse completamente.
Un ejemplo: Pedir al juez un aplazamiento de sus reembolsos o una reprogramación de sus mensualidades.
Eso puede ser posible ya sea en un procedimiento judicial de reclamación que haya instado el prestamista, ya sea como consecuencia de una demanda judicial iniciada por Ud. mismo.
¿Cómo reaccionaría en caso acumulación de retrasos en los pagos?
Imagínese que, por distintas razones, es incapaz de cumplir con los reembolsos de su crédito. He aquí algunas propuestas juiciosas:
- Contactar con mi banquero
- Proponer un nuevo calendario de amortización de mi crédito
- Negociar el importe de los intereses de demora a pagar
- Obtener un acuerdo escrito que informe de las nuevas condiciones de reembolso
- Recurrir en caso necesario a las instancias judiciales
Tanto en un caso como en otro, no dude en dirigirse a una asociación de defensa de los consumidores para obtener apoyo y que les ayuden en sus gestiones